180511 Blanes
Estoy en el avión, asiento 4A. Le he cambiado el asiento a una médico que va a Vigo también, conoce a casi todos los que entran en este avión...
Más tarde, Eva, la supuesta médico, me explica que van a un congreso, que no es médico, ella forma parte del equipo que ofrece medicamentos a los médicos, es agradable conversar con ella, aunque es la primera vez que nos vemos en nuestras vidas, hablamos e intentamos arreglar el mundo, como dos colegas de toda la vida.
Hoy el día ha empezado como siempre, a las 07:00AM. No ha habido tregua de estar más tiempo en la cama, así aprovechaba que Nanni me llevase a la estación de trenes, están en obras, la de Blanes y muchas más que he podido ver durante el trayecto. Javi no ha aparecido, (amigo que cada día va a trabajar en tren); ya en marcha, el ambiente es bastante ‘variopinto’, de todo un poco, pero lo que prevalece, es gente con mucho sueño.
En Sants-estació cambio para enlazar al aeropuerto y cuando estoy ahí esperando, aparece un chino preguntando, la gente lo ignora, me levanto y le pregunto qué necesita, diciéndole: Ni-hao!
Pone cara de sorprendido y tan solo dice: Mataló? Le indico y le acompaño a la vía que lleva a Mataró.
Ya en el aeropuerto, no veo donde hay un punto de ‘Informació’. Al fin consigo verlo y pregunto para ir a la T1, hay un transfer gratuito continuo entre la terminal nueva y las viejas, lo cojo, detrás de mí tres italianos que piensan y buscan la manera de ingeniárselas para no perder el avión, hay uno que repite con acento: Vámonos amigo!
Tengo tiempo, observo un poco el ambiente y decido comer alguna cosa, me como un ‘Extremeño’, (lomo con queso) y un agua. Miro en que puerta sale el vuelo y me voy situando observando aún más la gente que anda por aquí.
Estoy en el albergue ‘oficial’ de peregrinos de Tui.
A las 22:00h. en punto todo el mundo tiene que estar en la cama, se apagan las luces y por la mañana, antes de las 08:00AM. todo el mundo tiene que estar fuera, esas son algunas de las normas que hay que cumplir aquí.
El ambiente es relajado, hay que se duchan, otros descansan, hay mucha gente con cierta edad, hay un poco de todo, franceses, checos, alemanes, españoles, etc. Estoy en el cuarto ‘A’, en la cama 17; la hospitalera me ha hecho la credencial (tal como yo suponía) aunque con recelo, 2€ y el albergue cuesta 5€.
Aquí en Tui hay catedral y todo, está justo pegada al albergue, a 50 metros; no es muy grande este pueblo, tiene cierto encanto, aunque es el primero que veo.
He cenado en el bar Scala, una ensalada Scala, (la de la casa) y un flan casero, es lo que me venía bien en ese momento.
El viaje no ha sido demasiado pesado, con Eva he estado más distraído, hemos venido hablando y hemos hecho nuestro arreglo particular de la crisis.
En el aeropuerto de Vigo he estado esperando que llegase el autobús de línea para que me llevase al centro, tarda como 20 minutos; de allí andando hasta la estación de autobuses, hacía mucho bochorno, ha llovido y apretaba el sol, el resultado ha sido bestia. Observaba todo en dirección a la central de autobuses, una vez allí, pregunto a qué hora sale el próximo autobús a Tui.
Paseo un poco más por Vigo y como fruta mientras pasa esta hora tonta hasta la salida hacía Tui, cuando es el momento, salimos dirección Tui, 45 minutos tardamos en llegar. Caen cuatro gotas y truena aquí mismo, vaya manera de empezar mañana, aunque espero que para entonces haya pasado toda la tormenta, no tengo nada de ganas de sacar la capelina.
En Tui, he preguntado dónde está el albergue y la gente no tiene ni idea, hay una oficina de información y allí sí me informan del municipal y del privado. Paseo, pero no mucho porque ya estoy cansado, y observo el ajetreo de un miércoles en este pueblo para mi perdido del mundo hasta hace unos días que apareció en la guía del Camino; pasan coches con altavoces súper-escandalosos con el tema de la campaña electoral y anunciando mítines, me hace gracia ver muchos letreros en gallego.
Ahora ya voy a preparar para mañana empezar a caminar y a la cama; justo delante de la catedral, cuando buscaba el albergue, he visto las dos primeras flechas amarillas en este Camino, me ha emocionado, tanto que las he ido siguiendo, pensando que seguro me llevarían al albergue. Justo era lo contrario, eran las flechas que mañana tengo que empezar a seguir para salir de Tui, tonto de mi, cuando he reaccionado ya estaba casi a las afueras, las emociones, casi siempre ciegan lo realmente necesario.
Estoy a punto de introducirme en el sendero de las señales, dentro del Camino, flecha a flecha, vieira a vieira hasta llegar a Santiago, paso a paso en ese Camino, en ese ‘Matrix dentro de Matrix’, todo queda como más lejos dentro de la madriguera, las flechas son escurridizas y entras dentro, donde muchos pensamientos e imaginaciones se hacen realidad, aunque no siempre estás lo suficientemente atento y consciente para darte cuenta de ello.
La etapa de mañana cortita, 19Km. Porriño me espera, por aquí me han sugerido que siga sin pensármelo hasta Redondela, son unos 30Km. en total, pero que se hacen bien, que hasta Porriño es como poco, me han dicho.
No lo sé, justamente he venido aquí para no hacer ningún plan, así que según me encuentre y vea cuando sea el momento, así haré.
Bona nit!
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