dimecres, 8 de juny del 2011

210511 Pontevedra – Caldas de Reis

















210511 Pontevedra – Caldas de Reis
Albergue municipal de Caldas de Reis, momento relax, estirado en la cama haciendo la digestión. Esta noche pasada, increíble las molestias acústicas en el albergue de Pontevedra, a lo lejos, se escuchaba maquinaria pesada trabajando, toda la noche, picando piedra, camiones aquí, camiones allá; para colmo, la señora súper-mayor se ha levantado al toilette y al abrir, toda la claridad de la luz de fuera, como va tan lenta, ha tardado muchísimo en volver a apagarla, me he despertado y me he cabreado total.
Estaba fuera del saco del calor que hacía, luego me he vuelto a quedar totalmente dormido, un poquito más tarde, a las 05:38AM. la gente ya arriba y abajo, cremalleras abriendo y cerrándose. A las 07:00AM. yo ya andaba por las calles de la ‘Vila Boa’ son unas palabras que hay en el centro, ‘ciudad buena’ me dijeron que significaba; las mismas calles que ayer se derretían del calor cuando paseaba por ellas, hoy por la mañana, con el fresquete, genial.
Justo en el puente del Burgo sobre el río Lérez encuentro a Ulf, (el señor sueco que vive en Madrid) por fin también nos presentamos. Está amaneciendo sobre el río y es perfecto. Hemos estado un ratito caminado juntos, pero siempre me dice que él va muy lento, que siga mi ritmo... allí mismo me he enganchado con Salva, hemos estado también un rato caminando juntos, Antonio (el otro de Sta. Coloma) hablaba por teléfono, bastante acalorado. Ha habido una subida importante, ya en lo alto, Salva me dice que espera a su compi, sigo conmigo mismo, tranquilo, en paz y feliz a cada paso que avanzo.
Voy paralelo a la vía del tren y hay un momento que la cruzamos para seguir por lindos parajes, hago fotos y voy situándome, la mochila en la espalda, la ropa, los sudores, los auriculares, mis pensamientos, todo yo.
Hace rato que va siendo hora de comer y beber alguna cosa potente y aún falta, pregunto a un chico subido a un tractor y me dice que a  4 o 5 Km. hay un bar.

4.570mts. más tarde, por fin una terraza, un bar magnífico en la entrada de una pequeña aldea, me descalzo, descanso y me pido un bocata de tortilla con queso (para variar) y bebida abundante; llegan Salva y Antonio, Ulf pasa de largo, dice que ya desayunó, estamos los tres y unos minutos más tarde, aparece Adrien (el chico francés). La parada más que merecida es genial, pero todo tiene un fin y se acaba el descanso, vuelvo a untar los pies con vaselina, cosa que agradezco a Salva enormemente, porque de momento está funcionando, y sigo mi Camino intentando impregnarme de todo lo que este conlleva, a cada momento.
Parece que Caldas de Reis está a unos 4Km. me tropiezo con un señor francés que me pide le desconecte un aparato solar que lleva encima de la mochila y no sé qué me comenta en francés, más o menos nos entendemos o parece que nos queremos entender; yo hago otro parón, me noto los pies muy calientes, hace mucho calor hoy también, aprovecho un pequeño río y me descalzo y me 'revifo' totalmente al mismo tiempo que se pone en marcha el mejor programa del mundo en mis orejas, Siglo 21 de R3.
Enseguida me planto en Caldas de Reis, la antigua Aquae Celenis Romana, famosa por sus aguas termales, se pueden apreciar en la fuente del centro y en el lavadero justo a unos metros, el agua sale hirviendo, se ve el humo mezclado con el agua, me recuerda a las que tenemos por allí cerca de casa, Caldes de Montbuí, Cales de Malavella, Caldes d’Estrac, etc.
El albergue, justo pasando el puente romano sobre el río Bermaña, genial la hospitalera, muy simpática, servicial y agradable nos informa de todo y nos da la bienvenida. Son trabajadoras de los comercios de esa zona, donde se halla situado el albergue, el verano pasado –me explica- que el alcalde les propuso si querían ‘colaborar’ por ser año Xacobeo, dice y es cierto, que estamos a punto de entrar en un nuevo verano y aún siguen ‘abusando’ de su colaboración, pero que están esperando a justo mañana, que habrán elecciones municipales, para ver qué les depara su inmediato futuro, como colaboradoras.
Hoy lavo la poca ropa que tengo para lavar, primer y último día que lo hago, lo que menos me gusta del Camino, es lavar la ropa a mano, lo que menos me gusta es como huele después la ropa lavada a mano. Antonio lava hasta el saco, pide permiso para sacar el ‘tenderete’ de la ropa fuera a la calle, frente al puente romano y allí tendemos la ropa, las señoras checas también.

Ya listos, nos vamos a comer el menú que anuncian en el albergue, justo detrás, en el bar-restaurant Bermaña, vamos Antonio, Salva y Adrien. Compartimos este espacio y ya en los postres, vemos una propaganda de whisky, donde creemos que está el camarero que nos sirve; este tipo de propagandas siempre los había visto con famosos, tipo N. Cage, George C. o J. Travolta, pero en esta foto, tenemos al camarero, afeitado y bien peinado; hay momentos que dudamos, pero no, es él. No se nos ocurre otra cosa que comentarle y orgulloso nos dice que se trata de una promoción que le propuso la misma marca de whisky, dice que solo C. Eastwood y él, son los que han hecho esta promoción. Antonio le pregunta por el cinturón y pantalón que lleva de la marina, porque él también hizo ‘la mili’ en este cuerpo y lo reconoce, el de la foto de la promoción, el camarero, en ese momento, es como una iluminación, pierde el mundo de vista, nos pierde a nosotros de vista, cae en la nostalgia, en el recuerdo y nos explica lo buenísimos que fueron aquellos años, lo mucho que disfrutó y aprendió, lo que enseñó a los alférez, lo que, lo que..
Antonio, con cuidado le insiste para que nos traiga la cuenta y en vistas de que no, entre batallita y batallita, nos vamos incorporando a la barra, le volvemos a pedir cuánto és, entonces, nos saca un álbum de fotos, nos muestra lo que explica en imágenes, sus años mozos, vestido de marinerito, con la novia, con su familia... increíble, en 10 minutos nos explicó su vida, insistimos con la cuenta, sería bueno hacer un ‘’sinpa’’ (irte sin pagar) dadas las circunstancias, él, sigue en su mundo pasado, sigue en su biografía, cuando ya con los euros en la mano, no sabemos como decirle que nos cobre, que somos peregrinos, que hemos hecho unos cuantos Km. y que ha llegado nuestra hora de descansar, que queremos que nos deje en paz!! Suerte que lo dejamos ahí, temíamos que sacase las fotos de la comunión de su hijo o las de la boda, madre de Dios.
Ya en la cama, momento relax del día, pienso en la etapa de hoy, en lo tranquila y sencilla que ha sido, pienso en más momentos de hoy y estos días pasados, pienso en casa, en las personas que quiero, estoy repleto de buena energía, me siento feliz.
Después de 20 minutos ya estoy cansado de cama y salgo en busca de una peluquería, pregunto y voy mirando, subo hasta las afueras donde hay un parque y me indican Yago’s peluquería, entro, le pregunto y me dice que tiene la tarde llena; sigo buscando y paso delante de una que no me gusta demasiado, recorro casi todo Caldas de Reis y después de dos peluquerías más cerradas, casi me doy por vencido y pienso que es igual, que ya me cortaré el pelo cuando llegue a casa. Entonces veo un letrero, Carlos peluquero, me acerco y hay que subir al primer piso, subo y entro sin llamar, como dice en la puerta. Me encuentro con Carlos, le pregunto cómo tiene la tarde y viendo su amaneramiento, me dice, siéntate. Carlos es muy sensible, casi ni noto que me toca cortándome el pelo, me pregunta si soy de Caldas, le digo que estoy de paso y poco a poco me explica y me confiesa que está pasando una mala época, que está más sensible que nunca, que llora sin más y que justo antes de entrar, estaba recibiendo un SMS de su amigo para animarle, porque no está bien. Le digo que… (¿Qué le puedo decir?) que todo es temporal, que intente relativizar, que visite un psicólogo, me dice que ya hace tiempo que va a visitarse, le digo que cambie de psicólogo... noto que hace rato podía haber acabado, pero sigue cepillándome y apurando pequeños detalles en mi cabeza que no tienen ninguna importancia; me despido hasta nunca, deseándole lo mejor y citándole al Dalai Lama: ¿Para qué sufrir si todo tiene solución, y aún no teniendo solución, para qué sufrir?
Salgo de la peluquería y pongo la directa al albergue, los 3 mosqueteros (Antonio, Salva y Adrien) siguen en la cama, un poco más allá está Ulf, encima de la mía tengo dos chicas jóvenes, de los pocos jóvenes (adolescentes) que hay en este Camino. Me doy una ducha pensando en Carlos y me quedo nuevo.
Con Antonio, Salva y Adrien vamos a recorrer un poco este maravilloso pueblo, primero fotos en el puente romano, bajamos la calle principal y pararemos en la farmacia Muiños, donde ellos tienen que reponer mercancías, justo al lado la fuente con el agua calentísima y más allá el lavadero, donde metemos las piernas dentro con el agua a unos 40ºC. Aparece Juan de Dios, un señor de Granada que ya lo he visto en algún momento pero no tenía el placer.

Damos una vuelta por Caldas de Reis y piensan en comprar algo para cenar, yo compro 3 albaricoques y yogures, ellos empanada Gallega de dos tipos, Adrien tan solo cerezas. En el albergue estamos aquí y allá, unos entran, otros se van, los niños juegan en la calle, la ropa se seca fuera, empiezan a caer 4 gotas, recogemos la colada y en la sala de estar están 2 brasileros y una pareja, él creo que es alemán y ella de Madrid. Los brasileros explican y son muy apasionados hablando, yo me uno a ellos, me ofrecen un poco de vino tinto, los brasileros son de Salvador de Bahía, son tío y sobrino; ayer ya los vi caminando, iban asfixiados, están un poco ‘entrados en carnes’ (gorditos), dicen que el Camino es genial, pero que están destrozados, rotos de andar tantos kilómetros, que no están acostumbrados. Mañana se van a quedar un día para descansar aquí en Caldas, que lo precisan, son geniales... la chica de Madrid atiende a todas sus explicaciones y su pareja (el alemán) entiende poco, tienen mucho acento y aunque se parece al español, él justo está aprendiendo español, brasilero le cuesta mucho, ella le traduce muchas cosas de las que hablan. Ulf está al otro lado, está en sus cosas, en sus pensamientos, escribe en un bloc que lleva consigo.
A la fiestecilla, se unen Juan de Dios, Antonio, Salva y Adrien, el tío brasilero habla de futbol, enseña sus cicatrices, en la rodilla, en la columna, explica y explica y de tanto en tanto le dice al sobrino, éste asiente. Nos vamos a dormir, Esta noche duermo solo, no tengo nadie al lado. Me pongo los tapones directamente, me aíslo tan solo sintiendo el latido de mi corazón y mi respiración, pero de fondo, también se sienten ronquidos.


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